Benigno Barrientos, dirigente de la comunidad Lajita Moroco que sería una de las afectadas si se realiza el proyecto hidroeléctrico Rositas, señaló que pedirán que el proyecto sea cancelado y que ENDE asuma su responsabilidad porque no encaró adecuadamente su trabajo.
El dirigente indicó que ENDE es el culpable de que se haya tenido que suspender el proyecto porque no lo encararon de manera responsable, “tenían la intención de hacer todos los estudios y terminar todo a la mala, obligando a la gente”, apuntó.
Barrientos señaló que los afectados solicitaron en su momento información respecto a las alternativas para las comunidades y propiedades que serían afectadas por la represa, datos que no recibieron, a pesar de que invitaron al presidente de ENDE, Joaquín Rodríguez, a una reunión para explicar el tema, a la que no asistió, por lo que el pedido ahora es que el proyecto se anula de forma permanente.
Según el dirigente el proyecto afecta 450 km de territorio que sería inundado perjudicando a 500 familias.
Barrientos aseguró que el proyecto no es rentable y que no debe ser planteado más en la zona, indicó además que no hay propuesta alternativa para las comunidades afectadas.
“Hemos perdido el tiempo durante tres años escuchándolos y tratando de ver que proponen, no estamos preparados para seguir siendo la burla de ENDE”, sentenció.
Barrientos indicó que los afectados tienen prevista una Asamblea General para el 25 de octubre en la comunidad Arenales para definir qué acciones seguir hasta lograr la nulidad total del proyecto.
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Foto: Caminos del Chaco